Se instalan biotopos en el litoral metropolitano: escollos artificiales para potenciar la biodiversi

06/08/2018
www.amb.cat

Este mes de julio eel AMB ha instalado un total de 8 biotopos al litoral metropolitano aprovechando el balizamiento anual de la costa en temporada alta. La colocación de boyas a 200 metros de la playa ha servido para introducir este tipo de escollos artificiales, que se sumergen gracias a un barco. Se trata de estructuras submarinas de 1 metro de diámetro, 0,75 de altura y 525 kg de peso con 3 partes diferenciadas. La parte de debajo está formada por una base ancha que da estabilidad y fija la pieza de hormigón, que aguanta la boya al fondo arenoso. Esta base ancha soporta dos semicircunferencias encima: una tiene diferentes piezas de hormigón colocadas horizontalmente y la otra está formada por cavidades o agujeros de medidas variables.

Estos biotopos tienen una doble función: fijar una boya grande del balizamiento y crear hábitats submarinos que sirvan de refugio de flora y fauna. Se prevé que puedan acoger las llamadas especies bentónicas —aquellas que viven fijadas al fondo marino— como algas, actínies, peces, etc., que colonizarán esta estructura y contribuirán a aumentar la biodiversidad del ecosistema. 

A pesar de que el balizamiento de boyas se saca cuando se acaba la temporada alta, en el caso de estos biotopos se dejarán todo el año para hacer un seguimiento de la evolución de la biodiversidad.

Balizamiento de protección de pájaros marinos

El balizamiento de una zona de protección de pájaros marinos a la Nueva Icaria es la segunda novedad de este verano por el que hace las a actuaciones que mejoran la biodiversidad al litoral metropolitano.
Esta playa de Barcelona tiene un islote artificial a unos 200 metros ante la costa muy frecuentado por el cuervo marino moñudo (Phalacrocorax aristotelis), una especie que tiene una protección especial dentro de la Directiva de la Unión Europea (2009/147/CE) y del Real Decreto 139/2011 del Estado español.
En esta zona se han colocado boyas de protección a lo largo de un perímetro de 200 metros y dentro de un radio de 30 a 40 metros con el objetivo de preservar especies de aves marinas como el cuervo moñudo.
La actuación evitará el paso de personas al espigón, la proximidad de embarcaciones en esta isla y alejará los veleros provenientes del Centro Municipal de Vela de Barcelona.

Estas especies de pájaros marinos utilizan este islote como lugar de reposo y como ‘dormitorio', por eso es importante garantizar la tranquilidad y la permanencia de estos animales, que contribuyen a aumentar la biodiversidad ornitológica tanto del litoral metropolitano como de la capital catalana.

El balizamiento se ha hecho desde el AMB en coordinación con la Gerencia Adjunta de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, que gestiona la señalización marítima de las playas.

Ambas intervenciones se enmarcan en el conjunto de actuaciones que prevé el Plan de mejora de la biodiversidad que la AMB está implantando en parques y playas metropolitanos.